Propósito
Analizar cómo podemos reconocer nuestras capacidades, expresar desacuerdos y perseverar sin desconocer la dignidad de los demás.
Instrucciones para estudiantes
Lee y responde a partir de las acciones de los personajes. En las preguntas abiertas, explica tus razones. No necesitas mencionar personas ni situaciones reales del colegio. Los personajes y la situación son ficticios. En las seis primeras preguntas selecciona una sola opción. Las preguntas 1, 2 y 5 tienen una sola respuesta correcta. En las preguntas 3, 4 y 6 selecciona la opción más adecuada: algunas reconocen parte del problema y otras lo abordan de manera más completa. El docente revisará las cuatro abiertas. El uso de una nota final está por definir.
Una historia que también era de ellos
En una actividad de Arte Colectivo, un grupo debía crear un video corto sobre convivencia. Todos podían aportar: actuar, escribir, grabar o editar.
Tomás llevaba tiempo aprendiendo a editar con el celular. Practicaba en casa y se había propuesto terminar un video con diálogos que se escucharan claramente y una historia que pudiera entenderse sin explicaciones.
Pero trabajar con él no siempre resultaba fácil. Cuando Lina propuso cambiar una escena, respondió:
-Eso no va a funcionar. Mejor hagámoslo como yo digo.
Otra tarde corrigió la actuación de un compañero delante de todos y se rio de cómo había dicho una frase. Varias ideas quedaron sin discutirse porque Tomás aseguraba saber qué era lo mejor.
-Que sepas editar no significa que solo tú puedas decidir -le reclamó Lina.
El malestar creció. Algunos comenzaron a burlarse de él y crearon otro grupo de mensajes para organizar las grabaciones sin avisarle. Lina estaba molesta con Tomás, pero no estuvo de acuerdo con esa decisión.
Cuando él llegó y supo que ya habían grabado, sintió rabia y tristeza. Pensó en abandonar. Aun así, siguió practicando la edición con unas tomas de prueba que había hecho.
Antes de la siguiente grabación, Lina pidió conversar.
-Tenemos razones para reclamarte -le dijo-. Pero dejarte por fuera no fue justo.
-Yo también decidí cosas sin escucharlos y me burlé de una actuación -respondió Tomás-. Eso estuvo mal.
Otro compañero intervino:
-Podíamos decirte qué nos molestaba sin burlarnos ni ocultarte las grabaciones.
Acordaron repartir las tareas, escuchar las propuestas y hacer las correcciones sin humillar. Tomás volvió a participar cuando el video todavía estaba incompleto.
Durante las siguientes jornadas tuvo que repetir varios cortes y aprender a reducir el ruido de las grabaciones. También aceptó cambiar una escena por una idea de Lina.
Finalmente, terminó la edición que se había propuesto. El grupo reconoció su esfuerzo, y él agradeció el trabajo de quienes escribieron, actuaron y grabaron.
El video quedó listo. Aprender a trabajar juntos les exigiría seguir cumpliendo los acuerdos.
Revisa tus respuestas antes de enviarlas. Los resultados los revisa y comparte tu docente.