Etiqueta: escritura creativa

  • Tili y el leñador, un cuento de Samuel David Jiménez Meza

    Tili y el leñador, un cuento de Samuel David Jiménez Meza

    El profesor Julio César Villamizar González viene motivando a los estudiantes a escribir sus propias historias. Una de ellas es «Tili y el leñador», un cuento de Samuel David Jiménez Meza, estudiante de 7.º A, sobre el cariño que nace de un pequeño gesto cotidiano.

    Tili y el leñador

    Había una vez un pajarito llamado Tili que llegaba todos los días a la casa de un leñador. El leñador le dejaba comida en la ventana. Así lo hacía cada día, hasta que una mañana Tili notó algo raro: la comida ya no estaba en la ventana y tampoco veía al leñador.

    El pajarito entró por la ventana, que estaba abierta. Buscó por la sala y por la cocina, pero no lo encontraba. Entonces escuchó un estornudo en el cuarto. Allí vio al leñador acostado en la cama, muy enfermo.

    Tili se fue. Al día siguiente pasó lo peor: cuando regresó a la casa, había policías y ambulancias. El leñador había fallecido. El pajarito se puso muy triste y, a los pocos días, también murió.

    Reflexión

    Aunque este cuento es un poco triste y sus personajes no vivieron felices para siempre, nos enseña que no debemos depender por completo de otras personas. También tenemos que aprender a salir adelante por nosotros mismos.

    Autor: Samuel David Jiménez Meza, grado 7.º A. Escritura motivada por el profesor Julio César Villamizar González.

    Manuscrito de «Tili y el leñador», escrito por Samuel David Jiménez Meza, de 7.º A.
    Manuscrito de «Tili y el leñador», escrito por Samuel David Jiménez Meza, de 7.º A.
  • El fantasma bromista, un cuento de Matías Ávila Villa

    El fantasma bromista, un cuento de Matías Ávila Villa

    En un pueblo abandonado vivían tres fantasmas. Cuando llegaron nuevos vecinos y las cosas comenzaron a moverse por las noches, sus travesuras dejaron de ser un secreto. Compartimos este cuento de Matías Ávila Villa, escrito en el proyecto «Escritores creativos», liderado por la docente Ludis Peña Álvarez.

    El fantasma bromista

    Había una vez tres fantasmas llamados Coco, Candi y Bromista. Vivían en un pueblo abandonado. Pasaron tres años y algunas personas se mudaron allí, entre ellas la vecina Laura.

    Por la noche, los vasos comenzaron a moverse. Al día siguiente, el pueblo se reunió para contar que las cosas se movían por las noches. El vecino Freddi recordó que sus abuelos le habían contado que allí vivían tres fantasmas llamados Coco, Candi y Bromista.

    Una noche, Bromista entró en la casa de la vecina Laura. Lo cogieron con una aspiradora, pero los otros fantasmas lo salvaron con un martillo. Después, los fantasmas se fueron de allí.

    Fin.

    Autor e ilustrador: Matías Ávila Villa. Proyecto «Escritores creativos», liderado por la docente Ludis Peña Álvarez.

    Manuscrito e ilustración de Matías Ávila Villa, participante del proyecto «Escritores creativos» de la docente Ludis Peña Álvarez.
  • Un amor inesperado, un cuento de Jesús David Pava

    Un amor inesperado, un cuento de Jesús David Pava

    Una conversación durante el recreo da comienzo a una amistad que poco a poco se convierte en algo más. Compartimos «Un amor inesperado», un cuento escrito por Jesús David Pava, estudiante de 8.º A.

    Un amor inesperado

    Había una vez un joven de 15 años llamado Daniel y una joven de 17 años llamada Sofía. Los dos estudiaban en el mismo curso, pero nunca habían hablado.

    Un día, Daniel vio que Sofía estaba sentada sola en el recreo y decidió acercarse para conversar con ella. Al principio, ambos estaban un poco nerviosos, pero después comenzaron a reír y descubrieron que tenían muchas cosas en común.

    Con el paso de los días se hicieron buenos amigos. Daniel siempre lograba sacarle una sonrisa a Sofía, y ella lo apoyaba cuando él tenía algún problema. Poco a poco, comenzaron a sentir algo especial el uno por el otro.

    Una tarde, Daniel reunió valor y le dijo:

    —Sofía, sé que tengo 15 años y tú 17, pero me gustas mucho. No sé si sientes lo mismo, pero quería decírtelo.

    Sofía sonrió y respondió:

    —Tú también me gustas, Daniel. Para mí, lo importante es que nos respetemos, nos comprendamos y nos tratemos con cariño.

    Desde ese día comenzaron una bonita historia, aprendiendo juntos que el amor no se trata solamente de la edad, sino también de la confianza, el respeto y la sinceridad.

    Y aunque algunas personas no entendían su relación, ellos demostraron que una amistad sincera puede convertirse en un sentimiento muy especial.

    Moraleja: Para el amor no hay edad ni estatura, pero sí debe haber respeto, confianza y comprensión.

    Autor: Jesús David Pava, grado 8.º A.