El profesor Julio César Villamizar González viene motivando a los estudiantes a escribir sus propias historias. Una de ellas es «Tili y el leñador», un cuento de Samuel David Jiménez Meza, estudiante de 7.º A, sobre el cariño que nace de un pequeño gesto cotidiano.
Tili y el leñador
Había una vez un pajarito llamado Tili que llegaba todos los días a la casa de un leñador. El leñador le dejaba comida en la ventana. Así lo hacía cada día, hasta que una mañana Tili notó algo raro: la comida ya no estaba en la ventana y tampoco veía al leñador.
El pajarito entró por la ventana, que estaba abierta. Buscó por la sala y por la cocina, pero no lo encontraba. Entonces escuchó un estornudo en el cuarto. Allí vio al leñador acostado en la cama, muy enfermo.
Tili se fue. Al día siguiente pasó lo peor: cuando regresó a la casa, había policías y ambulancias. El leñador había fallecido. El pajarito se puso muy triste y, a los pocos días, también murió.
Reflexión
Aunque este cuento es un poco triste y sus personajes no vivieron felices para siempre, nos enseña que no debemos depender por completo de otras personas. También tenemos que aprender a salir adelante por nosotros mismos.
Autor: Samuel David Jiménez Meza, grado 7.º A. Escritura motivada por el profesor Julio César Villamizar González.



